Agricultura Intensiva y Agricultura Extensiva

agricultura intensiva y agricultura extensiva

¿Qué es la agricultura intensiva?

Podemos definir la agricultura intensiva como el método de producción agrícola en el cual se hace uso de los medios de producción de forma intensiva. Con esto, lo que se trata de lograr es maximizar la producción del terreno a corto plazo, logrando la mayor cantidad de producción.

Para conseguir maximizar la producción se emplean determinadas técnicas como el uso de semillas seleccionadas, diferentes modalidades de regadío, maquinaria especializada, fertilizantes y fitosanitarios.

Además, en la agricultura intensiva, se cultiva la tierra dos veces por año: una en las estaciones de primavera y verano y otra en otoño e invierno. Esto, junto al uso de maquinarias y productos químicos, puede conllevar consecuencias a largo plazo como la erosión o desertificación del suelo.

Dada la elevada demanda de productos agrícolas por parte de la sociedad y la búsqueda de maximizar beneficios, la agricultura intensiva supone el modelo de producción agrícola elegido en la gran mayoría de los casos, especialmente en países desarrollados.

Más allá de sus ventajas en cuanto a productividad, la agricultura intensiva supone alguna que otra desventaja. El uso intensivo de la tierra y otros factores de producción acelera el agotamiento de la tierra, mientras que la utilización de productos para acabar con las plagas a corto plazo, suelen tener el efecto contrario a largo plazo, ya que estas desarrollan una mayor resistencia a los plaguicidas.

agricultura intensiva y agricultura extensiva

¿Qué es la agricultura extensiva?

La agricultura extensiva, al contrario que la agricultura extensiva, es un modelo de producción agrícola que hace uso únicamente de recursos naturales, renunciando a todo tipo de técnicas  que maximizan la producción como las anteriormente nombradas.

El hecho de no hacer uso de estos medios de producción suponen rendimientos mucho más bajos, así como la necesidad de una mano de obra más numerosa para alcanzar los niveles necesarios de producción.

Hoy en día, apenas se practica esta modalidad de cultivo. De hecho, lo habitual es que se practique en aquellos países subdesarrollados o tercermundistas donde no se pueden permitir técnicas que maximicen la producción o ni siquiera han llegado todavía. También en aquellos lugares con peculiaridades como condiciones climatológicas extremas que impiden el desarrollo de agriculturas intensivas o con culturas y tradiciones muy rígidas que no se plantean la introducción de nuevas técnicas.

Si en algo destaca la agricultura extensiva es en la protección y la restauración del medio ambiente a nivel global. El hecho de no abusar del empleo de maquinarias, no aplicar productos químicos ni sobreexplotar el suelo se traduce en mayor prosperidad para la tierra y su biodiversidad, así como productos ecológicos más saludables para el consumidor, favoreciendo la agricultura ecológica que tanta fuerza ha tomado en los últimos años.

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Conclusiones Agricultura Intensiva – Agricultura Extensiva

Es importante diferenciar ambas modalidades de cultivo agrícola ya que son totalmente opuestos. Así pues la diferencia fundamental es que la agricultura intensiva emplea técnicas que maximizan la producción mientras que la agricultura extensiva no.

Ambos modelos tienen ventajas y desventajas que han de valorarse según los objetivos de la explotación. Entre estas ventajas destacan una mayor productividad en la agricultura intensiva y un mayor cuidado del medio ambiente en el caso de la agricultura extensiva.

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